Administración de desastres

Se entiende por administración de desastres, el cuerpo de las políticas y decisiones administrativas y actividades operacionales que pertenecen a las diferentes etapas del desastre en todos sus niveles.

Está sustentado en el conjunto de conocimientos, medidas, acciones y procedimientos, que juntamente con el uso racional de recursos humanos y materiales, se orientan hacia el planeamiento, organización, dirección, ejecución y control de las actividades que permitan evitar o reducir los efectos de los desastres sobre las poblaciones y las infraestructuras de servicios y productivas.

Las fases en la administración de desastres

Las acciones y tareas realizadas para la administración o manejo de desastres son permanentes en el tiempo y en el espacio, conformando un ciclo comprendido por tres fases:

1. El antes (Prevención, Preparación y Alerta), que comprende las medidas y acciones diseñadas para evitar o reducir el desastre;

2. El durante (Respuesta) constituida por el conjunto de actividades y medidas utilizadas durante e inmediatamente después de ocurrido el desastre para minimizar sus efectos, comprende también las labores de salvamento, búsqueda y rescate.

3. El después (Rehabilitación y Reconstrucción), conformada por acciones para la recuperación del estado luego de el desastre.




El entendimiento de los desastres y las emergencias o los incidentes críticos es importante para la planificación de los servicios de salud mental de emergencia para los varios sectores de la población, incluyendo los niños y las familias. La naturaleza de los desastres es universal. A través de las investigaciones científicas y la vasta experiencia del personal de administración de emergencias, salud mental y en la profesión de servicios humanos. se han identificado características comunes a situaciones de desastres.

¿Qué es un desastre?

Un desastre es un suceso, natural o causado por el hombre, de tal severidad y magnitud que normalmente resulta en muertes, lesiones y daños a la propiedad y que no puede ser manejado mediante los procedimientos y recursos rutinarios del gobierno.

Requiere la respuesta inmediata, coordinada y efectiva de múltiples organizaciones del gobierno y del sector privado para satisfacer las necesidades médicas, logísticas y emocionales, y para acelerar la recuperación de las poblaciones afectadas.

Los desastres naturales pueden incluir inundaciones, huracanes, tornados, tormentas invernales y terremotos. Los desastres tecnológicos o causados por el hombre incluyen estrellamientos de aviones, descarrilamientos de trenes, fuegos, derramamientos de substancias nocivas y explosiones. Los disturbios civiles pueden incluir tumultos o motines, tiroteos, bombardeos y guerras. Los estados y las localidades están sujetas al aumento en el riesgo de la ocurrencia de desastres en áreas particulares dependiendo de factores de riesgo específicos. El personal estatal y local para la administración de emergencias generalmente conduce análisis de riesgos para determinar cuáles desastres probablemente ocurran en jurisdicciones particulares.

Definición de Administración de Desastres

La Administración de Desastres puede ser definida como el rango de actividades diseñadas para mantener control sobre situaciones de desastre y emergencia y dar un marco para ayudar a personas en riesgo para evitar o recuperarse del impacto de los desastres. La administración de Desastres trata con situaciones que ocurren antes, durante y después del desastre.

El término Administración de desastres abarca el ámbito completo de las actividades relacionadas con desastres. Tradicionalmente la gente tiende a pensar de la Administración de Desastres sólo en términos de las acciones post-desastre tomados por los oficiales de alivio y reconstrucción; sin embargo, la administración de desastres cubre un ámbito mucho más amplio, y muchos administradores de desastres modernos pueden encontrarse mucho más involucrados en actividades de pre-desastre que en respuesta post-desastre. Esto es porque muchas personas quienes trabajan en el campo de desarrollo o quienes planean proyectos de desarrollos económicos, urbanos, regionales y agrícolas de rutina, tienen responsabilidades de administración de desastres. Por ejemplo, los especialistas en urbanización al planear un proyecto de casas de bajos ingresos en un área propensa a desastres tienen la oportunidad (y la obligación) de mitigar el impacto de un futuro desastre si las casas incorporan tecnologías de construcción de sismo resistencia. De la misma manera, los proyectos de desarrollo agrícola deben ser planeados de tal forma que puedan ayudar a hacer frente la degradación ambiental y por ello bajar la vulnerabilidad de los campesinos a pérdidas por inundaciones, ciclones y otros desastres naturales. De hecho, al tratar con riesgos naturales, la vasta mayoría de las actividades de administración de desastres son están relacionadas con proyectos de desarrollo; solo una pequeña porción están relacionados con respuesta a emergencia.

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Mucha gente quien sirve en roles críticos da servicios muy útiles en administración de desastres. Mientras que no son considerados administradores de desastres en sí, su conocimiento tecnológico y sus habilidades y especialmente su experiencia garantizan su reconocimiento de su contribución y función potencial en administración de desastres.

Hay muchos ejemplos: los planeadores de ciudades y regiones, administradores de cuencas, especialistas en desarrollo de recursos de agua, ingenieros y especialistas de control de inundaciones, especialistas de salud pública, dietistas y nutricionistas, especialistas en desarrollo económico y agrícola, científicos sociales y especialistas de bienestar, ingenieros estructurales, especialistas de administración de reforestación y grandes áreas de tierra, bomberos, policías, y trabajadores de desarrollo en general.

Aunque los anteriores sirven como gente que toma decisiones, otros especialistas a menudo tienen un impacto en la administración de desastres. Estos especialistas incluyen representantes de grupos cívicos, la academia y los medios, personas de las instituciones de investigación que se enfocan en desastres o en consecuencias de los desastres, consultores de administración de desastres, directores de agencias de desarrollo, administradores de ciudades y otros oficiales de gobierno.

Objetivos de la Administración de Desastres

Los objetivos de la administración de desastres son:
· Reducir o evitar las pérdidas humanas, físicas y económicas sufridas por individuos, por la sociedad o por todo el país.
· Reducir el sufrimiento de las personas.
· Acelerar la recuperación.

Administrador de Desastres
El término Administrador de Desastres es aplicado a las personas quienes tienen responsabilidad de planear y administrar actividades de pre y/o post-desastre. Los administradores de desastre pueden ser encontrados en una variedad de posiciones en muchas agencias de diferente tipo. Los administradores de desastres más prominentes son el personal en las agencias de preparación de desastres gubernamentales, agencias de atención de emergencias nacionales, agencias de reconstrucción nacional, y agencias de servicio de emergencias, departamentos o ministerios. Todos requieren un especialista en administración de desastres. Los gobiernos provinciales o municipales a menudo tienen administradores de desastres. Las grandes ciudades a menudo tendrán un director de servicios de emergencia; y las personas en los departamentos de salud pública, los departamentos de policía, o los departamentos de trabajos públicos pueden ser asignados a tareas adicionales en la administración de una emergencia.

Los especialistas de administración de desastres pueden también ser encontrados por fuera de los sistemas orientados específicamente hacia administración de desastre. Los Ministerios de de Gobierno, como agricultura, Medio Ambiente, Salud Pública, Defensa, y Obras Públicas, a menudo tienen departamentos o personal asignado a administración de desastres y roles de mitigación. Es común, por ejemplo, encontrar un empleado del departamento de obras públicas que ha sido asignado a actividades de control de inundaciones. Para ser efectivo, esa persona debe ejercer responsabilidad no solo en la pelea contra inundaciones sino en la planeación de asentamientos y evacuación. Por ello, el administrador de desastres efectivo debe tener entrada a una variedad de actividades.

El Rol de un Administrador de Desastres

Muchos profesionales diferentes están involucrados y el rol primario de un administrador de desastres involucra la planeación, coordinación y orquestación de acciones en cada fase de tiempo. Con el fin de ser exitoso, un administrador de desastres debe tener una amplia base de conocimiento en muchos temas diferentes y la habilidad de mezclar este conocimiento en programas coordinados que trabajen para lograr las necesidades de aquellos afectaos por los desastres.

Elementos en Administración en Desastres

Un administrador de desastres debe tratar con seis diferentes conjuntos de actividades con el fin de afectar exitosamente el curso de los eventos relacionados con desastres. Estos son conocidos como elementos de la administración de desastres, incluyen: administración de riesgo, administración de pérdidas, control de eventos, equidad de asistencia, administración de recursos, reducción del impacto.

Administración del Riesgo

La administración de riesgo consiste en identificas amenazas (peligros probables de ocurrir), determinar su probabilidad de ocurrencia, estimar qué impacto tendría la amenaza para las comunidades en riesgo, determinar medidas que puedan reducir el riesgo, y tomar acciones que reduzcan la amenaza.

En los desastres naturales, la administración de riesgos incluye:
· Mapeo de Peligros
· Mapeo de Vulnerabilidades
· Estimación de pérdidas potenciales, que pueden incluir:
o pérdidas de casas y estructuras físicas
o pérdidas agrícolas
o pérdidas económicas
o pérdidas de infraestructura física (tales como caminos, puentes, líneas eléctricas, etc.)
o desarrollo de prevención de desastres apropiada y estrategias de mitigación.

La administración de riesgo es lograda reduciendo los efectos del peligro natural tomando acciones en proyectos de desarrollo que reducirán el riesgo a un nivel aceptable. Por ejemplo, si se determina que las inundaciones son un riesgo mayor, el riesgo puede ser reducido con medidas físicas tales como represas, muros de contención o acanalamiento de arroyos. El riesgo puede también ser reducido alejando comunidades amenazadas de las planicies inundaciones y/o restringiendo actividades económicas en la zona de inundación a aquellos que podrían absorber pérdidas por inundación (como agricultura).

Administración de Pérdidas.

Las Pérdidas en un desastres incluyen las pérdidas humanas, estructurales, y económicas. La administración de pérdidas se encarga de cada una de esas a través de acciones pre y post-desastre diseñadas para mantener las pérdidas en un mínimo. La administración de pérdidas más efectiva ocurre antes del desastre y está enfocada en reducir la vulnerabilidad de la sociedad al desastre.

Las Acciones incluyen:
· mejorar la resistencia de los edificios y estructuras físicas en el evento del desastre
· brindar seguridad mejorada para los ocupantes de edificios o asentamientos en áreas peligrosas
· incrementar y/o diversificar los mecanismos de la red de soporte social disponibles para las víctimas y comunidades en las áreas amenazadas.

La administración de pérdidas post-desastre se enfoca en mejorar la respuesta y ampliar el rango de soporte dado a las víctimas. Esto incluye facilitar la entra de atención y estimular una recuperación rápida. Estos son logrados a través de preparativos de emergencia, que consiste en
· la estimación de las necesidades post-desastre y desarrollo de aproximaciones y programas para acelerar la ayuda, respuesta, atención y evacuación de personas que se sabe que están en riesgo de una amenaza inmediata,
· la previsión de asistencia de emergencia para ayudar al impacto de las pérdidas, y
· reconstrucción, para disminuir el peso de la recuperación económica a largo plazo.

La preparación ante desastres se refiere a un rango más amplio de actividades, tales como establecimiento de políticas de emergencia, desarrollar planes de evacuación, diseñar albergues de emergencia, y desarrollar métodos para evaluación rápida de pre-posicionar suministros. Servicios de emergencia para planeación de materiales, entrenamiento para el personal de emergencia, seminarios y cursos de entrenamiento, y campañas amplias de concientización apuntadas a preparar comunidades para la aparición de un desastre son otros aspectos de preparación. Otro medio de mejorar la respuesta es expandir o diversificar el portafolio de asistencia dado a las víctimas de desastres. Albergues, agua, comida, medicina y ropa son usualmente considerados como la respuesta normal de emergencia. El rango potencial de asistencia es de hecho mucho más amplio. Debería incluir asistencia económica, reunificación de la familia, asistencia a pequeños negocios, rehabilitación de las utilidades públicas de la comunidad, asistencia de emergencia para los campesinos que les permita cosechar los sembradíos remanentes, provisión de comida para semovientes y animales de tracción, reducción de la erosión causada por inundaciones, consejería social y psicosocial, y literalmente cientos de otras actividades.

Tipos de desastre

Desastres Naturales: Son aquellos ocurridos en la naturaleza como terremotos, inundaciones, volcanes, ciclones, huracanes, tornados.

Los desastres naturales los podemos clasificar según sus causas:

1. Desastres meteorológicos tales como: ciclones, tifones, huracanes, tornados, granizados, tormentas de nieve sequías.

2. Desastres topográficos: deslizamientos de tierra, avalanchas, deslizamientos de lodo e inundaciones.

3. Desastres que se originan en planos subterráneos: sismos, erupciones, volcánicas y olas de sismos oceánicos.

Desastres generados por el hombre: El desastre provocado por el hombre más destructivo y evitable es el conflicto armado. Existen otros tipos como los accidentes de transporte (automovilísticos, ferroviarios, aéreos marítimos) derrame de material peligroso (químicos y radiactivos) terrorismo y violencia urbana.






CONTROL DE VECTORES Y ANIMALES EN SITUACIONES DE DESASTRE


Los desastres generalmente no producen nuevas enfermedades, pero al alterar las condiciones ambientales pueden favorecer la intensificación de la transmisión de enfermedades ya existentes por las siguientes causas:

• Efecto directo del medio físico, debido por ejemplo a la contaminación fecal.
• Efectos indirectos resultantes del hacinamiento, falta de higiene, etc.
• Estímulo o intensificación de la migración de personas.
• Interrupción de los programas ordinarios de lucha antivectorial.
• Redistribución de las especies de vectores. Acciones en la lucha contra vectores.
• Evaluación de la situación.
• Determinación de las acciones prioritarias.
• Vigilancia y control.
• Acción de emergencia en caso de brotes de enfermedades transmitidas por vectores.


Problemas asociados a algunos vectores:


• Mosca del estiércol: Diarrea, disentería, conjuntivitis, fiebre tifoidea, cólera.
• Mosquitos: Dengue, fiebre Amarilla, paludismo, encefalitis.
• Roedores: Fiebre por mordedura de rata, leptospirosis, salmonelosis, la peste.
• Piojos: Tifus epidémico, fiebre recurrente, ricketsiosis.
• Y otras enfermedades por: Piojos, sarna, chinches, arañas y escorpiones.


Insectos y animales peligrosos


• Después de una catástrofe, las abejas, avispas, hormigas, hurones, gatos, perros y otros animales también han perdido sus hogares naturales. Esto los hace más peligrosos, y usted debería evitarlos cuanto sea posible.
• Las aguas estancadas también son criaderos de mosquitos. Use repelentes, mangas largas, pantalones largos, zapatos y calcetines si es posible.
• Las aguas de una inundación obligan a estos animales a buscar asilo y comida en sitios donde usualmente no se encontrarían. Si se encuentra con ellos, evite moverse bruscamente y retírese moviéndose lentamente hacia
atrás.
• Los roedores también pueden ser un problema después de una tormenta. Mantenga la hierba alrededor de su casa recortada. En general es una buena idea remover las posibles fuentes de alimento como la basura, desperdicios y la comida de sus mascotas. Cierre las aberturas que puedan haber en su edificio como los huecos que están alrededor de las tuberías de agua y del alambrado eléctrico. Use trampas que tienen un disparador de metal y chequéelas diariamente.
• No toque a ningún animal muerto. Use guantes o una
pala para moverlo y luego lávese las manos cuidadosamente.
• Sea cauteloso al acercarse a animales salvajes durante situaciones de emergencia. No los acorrale. Los animales con toda probabilidad se sentirán amenazados y podrían ponerse en peligro a sí mismos corriendo hacia el agua de la inundación, el incendio, etc.
• Si ve un animal lesionado o extraviado, no se acerque ni trate de ayudarlo.



Manejo de las mascotas.


Generalmente el cuidado de las mascotas durante un desastre trae aparejado una serie de dificultades que derivan en primer lugar de que las mismas
no pueden permanecer junto a las personas en los albergues y ante la premura de la salida muchas veces quedan “detrás” y pueden morir o perderse.

A continuación mencionaremos algunas medidas que pueden tenerse en cuenta. **

• Póngase en contacto con un albergue para animales, sociedad protectora de animales, oficinas de veterinaria o de la Defensa Civil para obtener información sobre cómo cuidar a las mascotas en situaciones de desastre.
• Asegúrese de que su mascota traiga un collar que le ajuste bien con una placa identificativa.
• Lleve los documentos relacionados a la mascota, incluida la información actualizada sobre vacunas o enfermedades.
• Dedique tiempo antes de que empiece la temporada de huracanes para encontrar un lugar para albergar a su mascota lejos de las áreas costeras o en casa de familiares que vivan fuera de su región.
• Durante un desastre, coloque sus mascotas dentro de la vivienda. Nunca deje una mascota afuera o amarrada durante una tormenta.

PRECAUCIONES ANTES DE UN TERREMOTO

1. Sujete bien los objetos peligrosos 2. 2. Tenga preparados: botiquín de primeros auxilios, linternas, radio a pilas, pilas, extintor, etc. y algunas provisiones en un lugar conocido por los miembros de su familia. 3. Seria de utilidad mantener embotellada para tres días al menos, destapador de latas, leche en polvo, cereales y un pito para enviar señales de alarma. Recuerde que es peligroso almacenar líquidos inflamables. 4. Asegúrese de saber cómo desconectar la luz, el gas y el agua.
5. Elabore un plan de contingencia familiar en caso que se presente un terremoto y su familia no se encuentre toda junta. En el plan deberá estar identificado un lugar seguro donde deberán reunirse si el sismo ocurre y no se encuentran juntos.
6. Tenga siempre a la mano directorio telefónico de emergencias con los números locales de Protección Civil, Bomberos, Asistencia Sanitaria y la Policía.
7. No coloque objetos pesados encima de muebles altos, asegúrelos en el suelo.
8. Fije bien a las paredes muebles como armarios, estanterías, etc. y sujete aquellos objetos que pueden provocar daños al caerse, como cuadros, espejos, lámparas, productos tóxicos o inflamables, etc.
9. Revise la estructura de su vivienda y, sobre todo, asegúrese que chimeneas, aleros, revestimientos, balcones, etc. tengan una buena fijación a los elementos estructurales. Si fuera necesario, consulte a un técnico en construcción.
10. Identifique en casa, escuela o lugar de trabajo, los lugares más seguros ante un sismo y las áreas más peligrosas y susceptibles de daño donde se evitará ubicarse si ocurre un terremoto.
11. Para un rápido desalojo coloque las llaves en una repisa cercana a la puerta de salida. Mantenga las salidas libres.
12. Mantenga en un lugar accesible las herramientas necesarias para cerrar las llaves de agua y el gas.
13. Cerciórese siempre de dónde se encuentran los integrantes de su grupo familiar.
14. Verifique permanentemente el funcionamiento de las lámparas de emergencia.

PRECAUCINES DURANTE EL TERREMOTO


1. Reaccione con serenidad y ponga en marcha su plan de emergencia.
2. No corra.
3. Apague todo fuego. No utilice ningún tipo de llama (cerilla, encendedor, vela, etc.) durante o inmediatamente después del temblor. Si está cocinando apague la hornilla y protéjase.
4. No se acerque ni penetre en los edificios para evitar ser alcanzado por la caída de objetos peligrosos (cristales, cornisas, etc.).
5. Vaya hacia lugares abiertos, no corra y cuidado con el tráfico.
6. Si está bajo techo protéjase debajo de una mesa, escritorio, pupitre o cama fuerte.
7. Si estos se desplazan con el movimiento del piso muévase con ellos, recuerde que pueden caer objetos pesados como ladrillos, lámparas, ventiladores, artefactos eléctricos, bibliotecas, etc.
8. Si no hay muebles donde protegerse, ubíquese debajo de una viga, al lado de una columna o en una esquina interna de la edificación.
9. Aléjese de ventanas, espejos y puertas de vidrio.
10. Procure no separarse de su familia.
11. Si está en la calle, aléjese de edificaciones, paredes, postes, árboles, cables eléctricos y otros elementos que puedan caer.
12. Si está en un lugar muy concurrido (teatro, cine, estadio, metro, etc.) no se desespere ni corra hacia las puertas, ya que muchas personas se harán daño al intentar salir con pánico.
13. Si está en la playa, salga rápidamente del agua y retírese de la orilla a una distancia de por lo menos 300 metros, ya que pueden ocurrir grandes marejadas.

14. Los vehículos particulares o de transporte público, deben estacionarse a la orilla de la calle o la carretera, lejos de objetos que puedan caerle. Trate de no detenerse encima ni debajo de un puente. Permanezca dentro del vehículo hasta que finalice el temblor.
15. Si se encuentra en una zona montañosa, esté alerta por las rocas y otros materiales que puedan desprenderse.

PRECAUCIONES EN EDIFICIOS DURANTE TERREMOTOS



1. Si está dentro de un edificio, quédese dentro;
2. Si está fuera, permanezca fuera. El entrar o salir de los edificios sólo puede causarle accidentes.
3. Dentro de un edificio busque protección bajo estructuras fuertes: bajo una mesa o cama, bajo el dintel de una puerta, junto a un pilar, pared maestra o en un rincón y proteja su cabeza con los brazos.
4.léjese de las ventanas, balcones o paredes externas.
5. No utilice el ascensor y nunca huya precipitadamente hacia la salida.
6. Fuera de un edificio, aléjese de cables eléctricos , cornisas, cristales, pretiles, etc.

PRECAUCIONES DESPUES DEL TERREMOTO



1. Active el plan de emergencia.
2. Al finalizar el movimiento desaloje con prontitud y en orden la escuela, la casa, el lugar de trabajo o cualquier otro lugar.
3. Acuda al lugar previamente establecido.
4. Al desalojar lleve consigo el maletín de primeros auxilios.
7. Si se encuentra en un edificio sólo use las escaleras, recuerde que puede quedar atrapado si usa el ascensor.
8. No encienda fósforos, velas, ni yesqueros ya que es probable que haya un escape de gas.
9. Aléjese de construcciones que se puedan derrumbar.
10. Desconecte el servicio del gas, el agua y la electricidad.
11. De producirse un incendio apáguelo siempre y cuando no ponga en peligro su vida o la de otras personas.
12. Procure no caminar descalzo. Preste atención a los escombros que pisa y tenga cuidado al moverlos porque pueden estar soportando estructuras que se pueden caer.
13. Deje las calles despejadas para los vehículos de emergencia.
14. Esté preparado para los sismos secundarios, los cuales se producen después de un terremoto de gran magnitud.

ORGANISMOS ENCARGADOS EN PREVENCIÓN DE DESASTRES

Muchos son los organismos, instituciones y proyectos que se han formado a nivel mundial y que tienen que ver con la prevención de desastres, entre ellos se encuentran los siguientes:
La RED: que es un proyecto en marcha para la creación de un mecanismo de fomento de investigaciones y de intercomunicación y de intercambio de experiencias entre instituciones y personas que desarrollan investigaciones sociales en prevención de desastres en América Latina. pueden participar en sus las actividades de la RED Todas las instituciones y personas que realicen, promuevan o financien investigaciones sociales en el campo de la prevención de desastres.
Tanto los investigadores que deseen recibir los servicios de LA RED, participar o proponer proyectos de investigación, o colaborar con su desarrollo, deberán presentar los formularios de registro correspondientes. Posteriormente se comunicará la aceptación de la inscripción y las condiciones para ser receptor de servicios, patrocinador o participante en proyectos.
La estructura orgánica de la RED en la actualidad lo conforma el grupo promotor constituido por las personas y entidades que gestaron la idea de LA RED y que se han comprometido a llevar adelante el proyecto de la misma; es un grupo pequeño, que tiene la responsabilidad y la autonomía para dirigirla y organizarla. Para facilitar sus operaciones, las instituciones que conforman el grupo promotor son a su vez los entes ejecutores de las actividades.
Es por ello que los contactos y convenios que se requieran se suscriben con dichas entidades. Por ahora no se tiene una organización definida para el futuro. El grupo promotor ha preferido esperar la evolución que LA RED tenga, y más adelante definirá el tipo de organización mas adecuada que deba dársele. Ello seguramente pasara por la dinámica que cobre la investigación en aspectos sociales de los desastres en América Latina, por la capacidad que tenga LA RED misma de promover y desarrollar nuevos proyectos, por la constitución de redes o capítulos nacionales de investigadores, y por la necesidad de mantener una estructura orgánica eficaz, flexible y capaz de superar formalismos burocratizantes.
Se espera que en cada país se puedan conformar grupos promotores nacionales para impulsar el desarrollo de LA RED. El grupo promotor seguirá existiendo, con la responsabilidad de promover y dirigir LA RED, hasta el momento en que considere que las condiciones de desarrollo de la misma ameriten nuevos tipos de organización.

DIRDN: La Asamblea General de las Naciones Unidasaprobó declarar a partir de 1990 el "Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales (DIRDN), con el fin de promover la mitigación de los riesgos mediante la incorporación de la prevención de los desastres en el desarrollo económico y social en todas las naciones del mundo.
CAPRADE: Fue creado en el año 2002, por una razón fundamental, que es la preservación de la vida, y en ese orden se debe establecer una demandade nuestros pueblos ante las instancias gubernamentales para que la prevención de desastres sea consolidada .
Otros organismos internaciones como OPS-OMS, Dipecho, UNICEF, PNUD, CAF y ACNUR., también intervienen el los procesos de Prevención de Desastres a nivel Mundial.

TRIAGE
Concepto
Triage o clasificación es el conjunto de procedimientos asistenciales que ejecutados sobre una víctima orientan sobre sus posibilidades de supervivencia inmediata, determinan las maniobras básicas previas a su evacuación y establecen la prelación en el transporte.
Elementos que determinan el Triage
El triage no es una técnica. Es una necesidad y va a estar determinada por:
1. El número de víctimas.
2. Naturaleza de las lesiones.
3.Rendimiento de los recursos sanitarios.
4. Distancia a los hospitales.
5.Esperanza asistencial.

Principios para la clasificación
Los diferentes tipos de clasificación están basados en la noción de plazo terapéuticos y amparados en los siguientes principios:
1. La salvación de la vida tiene preferencia sobre la de un miembro, y la conservación de la función sobre la corrección del defecto anatómico.
2. Las principales amenazas para la vida están constituidas por la asfixia, la hemorragia y el shock.
3. La clasificación debe conseguir identificar ante todo, aquellos pacientes críticos que necesitan reanimación inmediata, y separarlos de los demás; además, de aquellos que no deberán recibir asistencia bien por ser leves y solo precisar auto-cuidados, bien porque sufran lesiones objetivamente mortales.

Características de la Clasificación
1. Dinámica: sin solución de continuidad.

2. Permanente: en toda la cadena asistencial, re-evaluando de manera continuada a cada víctima.
3. Adaptada al número de pacientes, la distancia a los centros asistenciales, el número de medios de transporte y la capacidad asistencial de la zona.
4. Rápida, para no retrasar la atención de las víctimas que esperan su turno. No debe retomarse una víctima ya clasificada y estabilizada demorando su evacuación.
5. Treinta (30) segundos para clasificar una víctima como muerta.
6. Un (1) minuto para clasificar una víctima como leves.
7. Tres (3) minutos para clasificar una víctima como grave o muy grave.
8. Completa: ninguna víctima debe evacuarse antes de ser clasificada, con las excepciones de oscuridad, condiciones meteorológicas adversas, o existencia de riesgo potencial importante.
9. Precisa y segura, ya que todo error inicial puede ser fatal para una urgencia grave, pues no siempre es posible rectificar. Ante la duda de en qué categoría incluir a un paciente es recomendable hacerlo siempre en la categoría superior.

Tipos de Triage
Tradicionalmente se definen dos tipos de triage.
1. Primer triage, realizado por personal no facultativo en el lugar del incidente, utilizando para ello alguno de los métodos indicados ( START o MRCC ). En dicha fase no debe ser necesario emplear nunca más de un minuto por víctimas.
2. Segundo triage, realizado en el Puesto Medico Avanzado, o en el Puesto de Evacuación, realizado por personal facultativo.

Etiquetado y clasificación
El proceso de etiquetado (la identificación del paciente mediante el uso de tarjetas) es un proceso asociado y necesario en el triage para asegurar un cuidado continuado.
Existen varios tipos de tarjeta de triage, las más empleadas y conocidas son las de colores que siguen un criterio cromático internacionalmente establecido.
Las tarjetas deben ir atadas a la muñeca o tobillo del paciente, nunca a los vestidos o al calzado.
Se recuerda que durante la fase del primer triage, las únicas maniobras sanitarias a realizar son aquellas que permitan restablecer las condiciones vitales: desobstrucción de vía aérea y hemostasia en hemorragias severas. La resucitación cardiopulmonar se desaconseja salvo en el caso de parada presenciada y sólo cuando el número de víctimas lo permita.
Se establecen las clasificaciones:

Pacientes de primera categoría
Sinónimos: prioridad uno, extrema urgencia, etiqueta roja.
Lesiones que deben ser asistidas en el lugar en el que se identifican y sólo para resolver la lesión mortal de necesidad:
a. Paro cardiorespiratorio presenciado y reversible, según disponibilidades ( a menudo habrá que clasificar a estos pacientes con etiqueta negra ).
b. Asfixia, obstrucción mecánica, aguda de vía aérea, herida maxilofacial que produce o puede producir asfixia.
c. Lesión penetrante de tórax.
d. Hemorragia activa.
e. Shock hipovolémico severo.
f. Grandes quemados

Pacientes de segunda categoría
Sinónimos: prioridad dos, urgentes, etiqueta amarilla
Lesiones cuya primera asistencia puede demorarse en unas horas y permite trasladar al lesionado hacia áreas de socorro y unidades quirúrgicas de urgencia vital:
a. Heridas viscerales, incluyendo perforación del tracto gastro-intestinal, genito-urinario.
b. Heridas torácicas sin asfixia.
c. Heridas vasculares que exigen cirugía reparadora. Todas las lesiones que hayan exigido el uso de torniquete.
d. Pacientes en coma, TCE focalizados, politraumatizados. Heridas abdominales abiertas.
e. Dificultad respiratoria controlada.
f. Quemados con extensión del 20%

Pacientes de tercera categoría
Sinónimos: prioridad tres, no urgentes, etiqueta verde
Víctimas cuya primera asistencia puede demorarse varias horas, sin riesgo de muerte:
a. Heridas musculares, polifracturados, contusiones, fracturas de huesos largos.
b. Lesionados menores que pueden ser asistidos incluso 24 horas después en unidades de SVB

Pacientes de cuarta categoría
Sinónimos: prioridad cero, muertos, etiqueta negra
Víctimas sin ninguna posibilidad de sobrevivir, paros cardiorespiratorios no presenciados, TCE con salida de masa encefálica, destrucción multiorgánica, etc
En estas víctimas no debe efectuarse ningún esfuerzo terapéutico
Algunos manuales incluyen una quinta categoría: etiqueta azul, en la que se incluyen los pacientes con riesgo de muerte inmediato. En función de las características de la catástrofe, y de la disponibilidad de recursos, lo normal es que sean clasificados directamente con etiqueta negra

Protocolos de triage para personal no facultativo
Artículo publicado por Luis Roberto Jiménez Guadarrama en http://www.e-mergencia.com
Puede reproducir este artículo, siempre y cuando cite fuente y autor. Agradeceríamos que nos lo comunicara a //luisrobertojimenez@e-mergencia.com//

Triage. Método START
Elegir quién precisa atención inmediata, quién puede esperar 2 horas, quién puede esperar más, quién está tan mal que no tiene remedio y quién ya está muerto.
Así podríamos simplificar la explicación del triage. Esto permite reducir a proporciones “humanas” lo que inicialmente era inabarcable. Si nos dicen que vamos a un choque de trenes con unas cien víctimas... por el camino iremos llorando en el hombro de nuestro compañero, pero si sabemos que hay diez pacientes muy graves o rojos, 15 graves o amarillos y 75 leves o verdes... el lloro
se quedará en sollozo.
El triage nos permite priorizar el orden de atención. Priorizar el uso de medios materiales y humanos. Priorizar la evacuación. Es una de esas herramientas que utilizamos en la atención a múltiples víctimas con la finalidad de aportar orden al caos.
Una de las características del triage es que debe ser repetido constantemente: en escena, en área de tratamiento, tras tratamiento, antes de evacuación, en el hospital...
Las manos son pocas y es posible que la escena comprenda varios sectores (dentro y fuera del edificio o en la carretera y bajo el puente, p.e.) de modo que sea preciso formar varios equipos de triage.
El primer triage puede realizarse en el área de clasificación, a la entrada del Puesto Sanitario Avanzado, y en casos en los que los medios de rescate son escasos o dificultosos (por ejemplo, el autobús está volcado en un desnivel) este primer triage puede realizarse en el punto de impacto.
Si estamos ante un incidente con sustancias peligrosas el triage se pospone a la descontaminación, que es la prioridad absoluta. Recordemos que, salvo mejor criterio sobre el terreno, no se inicia tratamiento hasta que todos hayan sido triados, así que es una prioridad completar el triage antes que iniciar el tratamiento en el Puesto Sanitario Avanzado.
Hay clasificaciones en 2, 3, 4 y 5 categorías:
1. Vivos y muertos.
2. Ambulantes, no ambulantes, muertos (muy útil en áreas de rescate de gran peligro: es prioritario buscar y sacar a los vivos que no pueden andar).
3. Rojos, amarillos, verdes, negros (en esta clasificación bajo la tarjeta de negro se incluyen muertos y moribundos).
4. Rojos, amarillos, verdes, azules (también llamados grises: moribundos, irrecuperables, morituri) y negros.
5. Hay varios modos de hacer esta asignación de categorías: métodos lesionales en los que según las lesiones más o menos graves o potencialmente graves se hace la asignación. Una variante de estos que es el que yo llamo “lesional-intuitivo-de-fortuna”, que es el que aplicaríamos casi sin darnos cuenta, uh!, este tiene una fractura bilateral de fémur: este es rojo... no es malo, pero hay que ser experto y revisar muy bien al paciente para no equivocarnos y además deja demasiado al criterio del sanitario, quizá afectado por el nerviosismo o la falta de experiencia. En los métodos funcionales, nos fijamos en el estado del paciente, más que en las lesiones concretas. Uno de ellos es el método START (Simple Triage and Rapid Treatment) es un método validado y reconocido internacionalmente como útil y es el que vamos a aprender. Es especialmente útil como primer triage. DEBEMOS APRENDERLO TODOS: técnicos, enfermería y médicos. El método se fija en cuatro cosas: a. Deambulación, b. Respiración, c. Perfusión. D. Estado Mental.
Solo se permiten 2 tratamientos durante el triage:
1. Abrir vía aérea,
2. Cohibir hemorragias (gestos que salvan vidas) con cánulas orofaríngeas o de Mayo y vendajes o con tracción mandibular y compresión por otros intervinientes distintos del encargado de triage.
Para abrir vías aéreas sería aceptable, la posición lateral de seguridad aún en pacientes traumatológicos.
Durante el triage no se sugieren ni ordenan otros tratamientos.

1. ¿Pueden andar?, si el paciente entiende y es capaz de cumplir la orden entonces es verde, puede esperar y le ordenamos “siga a este señor de cruz roja y no se separe de él”, los verdes deben ser agrupados, apartados y supervisados por un sanitario por si se complican, y deberan ser evaluados nuevamente en cuanto esto sea posible. La función del señor de la cruz roja, o quien quiera que hayamos elegido, es acompañarlos y cuidar de ellos hasta que sean evacuados, previa filiación, por ambulancia colectiva, furgoneta o bus.
Con esta sencilla operación ya hemos aclarado la escena. Algún ileso puede, no obstante, incluso convertirse en voluntario de las norias de camilleo. O ayudar a cohibir una hemorragia.
2. Contamos las Respiraciones: si son 0, se hace un intento por abrir la vía aérea (tracción mandibular).
2.1. Si comienza la respiración el paciente es rojo, se le pone cánula orofaríngea o se deja en posición de seguridad (esto es nada ortodoxo, pero si el número de víctimas es elevado y aún no hay suficiente personal es lo único que podemos hacer que nos permita abrir vía aérea, prevenir aspiraciones y continuar el triage). No se continúa la evaluación, ya está triado ya sé que es rojo, no continúo la evaluación de este paciente.
2.2. Si no respira a pesar de abrir Vía Aérea es negro. No se continúa evaluación, ya está triado. Este paciente no se moverá del lugar, a no ser que estorbe. Es un cadáver judicial.
2.3. Si las ventilaciones son >30 es rojo. No se continúa la evaluación, ya está triado.
2.4. Si son <30 pasamos al siguiente punto.

3. Recordemos: Aquí llegamos si no puede andar y tiene menos de 30 respiraciones por minuto. Evaluamos la Perfusión: ¿tiene pulso radial? Si no lo tiene es rojo. No se continúa la evaluación, ya está triado. Si tiene pulso radial continuamos. El método START original considera la valoración del relleno capilar, pero este es poco fiable en condiciones de escasa luz y en bajas temperaturas. de modo que preferimos el pulso radial como indicador de la tensión arterial sistólica.
4. Evaluamos estado mental con dos preguntas simples (p.e. ¿cómo se llama? tóquese la nariz): si no responde o está confuso es rojo. Si responde es amarillo. A cada paciente triado le ponemos su tarjeta y seguimos avanzando. No nos paramos en ninguno más que para efectuar las maniobras salvadoras. El movimiento entre los heridos debe ser fluido, continuo y ordenado.
START no tiene la categoría de moribundo. Estos son considerados Rojos, serán dados por moribundos tras valoración más detenida en el Puesto Sanitario Avanzado. El segundo triage es, por definición, el previo a la evacuación y que marca la prioridad de esta, debe realizarse, preferentemente con métodos lesionales, teniendo en mente que es la necesidad de cirugía urgente y salvadora la que marca la pauta.




2- Método rápido de clasificación en catástrofes (MRCC)



El Método Rápido de Clasificación en Catástrofes es un método de clasificación rápida de heridos diseñado en 1997 para su uso en accidentes con múltiples víctimas por parte de personal no facultativo. El MRCC está destinado a la realización de una primera clasificación de los heridos (1er triage). Se trata de una variante simplificada del método START.

Las siglas MRCC se refieren tanto al nombre como al nemónico del procedimiento:

Marcha, Respiración, Circulación y Conciencia
3- Tarjetas de triage